Un estudio reciente realizado por médicos del Hospital Durand, de Buenos Aires, y del Departamento de Salud Pública de la Universidad de Buenos Aires, concluyó que el consumo de leche en niños y jóvenes ayudaría a prevenir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y de sufrir un infarto en edad adulta.

Los investigadores hallaron en un grupo de alumnos de escuela primaria que aquellos que más leche consumían tenían menos resistencia a la insulina, tendían a comer más frutas y verduras, y hacían más ejercicio. El efecto preventivo de la leche se originaría por el calcio y el magnesio que ésta contiene. El primero reduciría la formación de grasa en el organismo, mientras que el segundo está asociado con una mejor secreción de la insulina, la hormona que transporta la glucosa hasta el interior de las células para que éstas la transformen en energía. El estudio incluyó a 365 chicos entre 5 y 14 años.