Es una fea sorpresa cuando compramos una manzana y al morderla, vemos que está harinosa o seca, para evitar esto, al momento de comprar hay que cerciorarse de que la pulpa no ceda a la presión de los dedos, ya que si esto llega a suceder es seguro que la manzana estará harinosa o seca. Para poder garantizar que la manzana que llegues a comprar este crujiente y sabrosa, esta debe estar bien firme al tacto.